Educa Peques


Acabar con la guerra del cambio de pañal
Mayo 6, 2008, 10:36 pm
Archivado en: Trucos

¡Los bebés están repletos de energía! No quieren estar tumbados para que se les cambie el pañal. Lloran, se inquietan e incluso ruedan o gatean escapándose. El problema de cambiarle el pañal puede convertirse en una guerra entre el adulto y el bebé.

El cambio de pañal como un ritual
La posición de los padres y el bebé durante el cambio de pañal es perfecta para crear una experiencia que refuerce el vínculo entre ellos. La distancia entre tu cara y la del bebé mientras estás inclinado sobre él, resulta perfecta para establecer un contacto visual y una comunicación con él. Además, esta oportunidad de oro se presenta varias veces al día, cada día; no importa si estás muy ocupada, siempre tienes unos momentos de conexión tranquila con el bebé. Es un ritual demasiado valioso como para ser tratado como un simple mantenimiento higiénico.

Aprender sobre el bebé
El cambio de pañal te ofrece una oportunidad perfecta para conocer las señales e indicios que el bebé muestra. Aprenderás como funciona su pequeño cuerpo, lo que le provoca cosquillas y le causa esos altibajos. Cuando lo alces, muevas y toques, tus manos aprenderán el mapa de su cuerpo y lo que es normal para él. Esto es muy importante porque te permitirá descifrar fácilmente cualquier cambio físico que necesite de tu atención.

Crear confianza
Los cambios de pañal regulares crean un ritmo en el mundo de tu bebé y proporcionan la sensación de que el mundo es seguro y pueden depender de alguien. Son episodios regulares y consistentes en días que no serán siempre predecibles. El contacto amoroso le enseña que es un ser valorado, y tu cuidado cariñoso que es respetado.

Una experiencia durante la que tu bebé aprende
Tu bebé aprende muchísimo durante el cambio del pañal. Es una de esas ocasiones en las que ve su propio cuerpo sin ropa, y cuando puede sentir sus movimientos sin un paquete de pañal entre sus piernas. Un rato sin pañal es una excelente oportunidad para desperezarse y aprender como se mueven.

Durante el momento del cambio, el bebé está también muy pendiente de tu voz. Se concentra más en lo que estás diciendo y cómo lo estás diciendo, un componente importante de su aprendizaje del lenguaje. Y, a la inversa, por unos preciosos minutos, tú eres su audiencia atenta, y puedes concentrarte en lo que el bebé está diciendo y cómo lo está diciendo, algo crucial para el desarrollo de vuestra relación.

Lo que el bebé piensa y siente
A muchos bebés activos no les importa si su pañal está limpio o sucio. Están demasiado ocupados para preocuparse por tales problemas. Puede ser importante para ti, pero no es ningún motivo de interés para el bebé.

La irritación por el pañal o la incomodidad (por un mal ajuste o un tamaño erróneo) pueden hacer que un cambio de pañal sea problemático, por lo que deberías asegurarte en primer lugar de que este no es el caso. Una vez preparada, introduce algunos ajustes en este inevitable proceso para hacerlo más agradable.

Respira profundamente
Dado el número de pañales que has de cambiar, es posible que lo que para ti solía ser una experiencia agradable se torne rutinaria, o peor aun, molesta. Cuando los padres consideran que el cambio de pañal no es nada más que una acción mecánica, desde luego no resultará divertida para su bebé. Intenta redescubrir la experiencia que conlleva el cambio de pañal: un momento de calma en un día ajetreado en que compartes tu tiempo en exclusiva con tu hijo.

Diviértete
Resulta un momento excelente para cantar, soplar sobre su barriguita, hacerle cosquillas y jugar. Un poco de diversión puede ayudar a ambos a hacer más fácil el cambio de pañal. Un juego que no pierde su interés con el tiempo es el de “esconder el pañal.” Pon el pañal en su cabeza, hombro o dentro de su ropa y pregúntale, “¿Dónde está el pañal? ¡No lo encuentro!” Una variante divertida es darle un nombre al pañal y usarlo como marioneta con una voz chillona. Haz que el pañal llame a tu hijo al cambiador y que le hable mientras lo cambias. (Si te cansas de hacer de Mister Pañal, acuérdate cómo era antes de probar esta idea.)

Usa la distracción
Guarda algún juguete que emita luz junto al cambiador y deja que tu bebé juegue con él cuando lo cambias. Algunos de estos juguetes tienen botones para cambiar el color o la forma del haz de luz. Llámalo la “luz de los pañales” y guárdalo cuando hayas cambiado el pañal. Seguro que encuentras otros juguetes especiales que llamen la atención de tu pequeño, o incluso puedes tener una cestita con varios. Si los reservas sólo para el cambio de pañal, pueden mantener su carácter novedoso durante largo tiempo.

Prueba a cambiarlo de pie
Si el pañal sólo está mojado (no hay deposiciones), prueba un cambio rápido mientras tu bebé está de pie. Si usas pañales de tela, ajusta una pierna de manera que puedas ponérselo como un pantalón.

¿Es hora de dejar el pañal?
Si tu hijo ya es mayorcito y parece preparado para el siguiente paso, considera iniciarlo en la tarea de aprender a ir al baño.

 



Trucos para vestirles
Mayo 6, 2008, 10:01 pm
Archivado en: Trucos

Usted pasará mucho tiempo vistiendo a su bebé, y será mucho más fácil si no tiene que luchar con el durante todo el proceso. Aquí tiene como realizar el trabajo de modo eficiente, de manera que ambos lo disfruten.

Planee con antelación: antes de comprar la ropa, vista al niño en su imaginación: seleccione ropa fácil de poner, como mínimo una talla mayor, con un mínimo de botones. Busque cuellos elásticos que no atrapen las orejas. Escoja ropa fácil de deslizar en un blanco móvil.

Implante buenos recuerdos del vestirse. Cómo el niño se comporte durante el cambio de pañal, establece el tono para su aceptación del vestido. Muchos chicos que disfrutan del vestido pueden ser enseñados a colaborar a la edad de 1 año, a vestirse solo alguna prenda a los 2 años, y a vestirse completamente a la edad de 4 años.

Enseñe mientras viste. Pruebe estos trucos:

1-. para promover la colaboración, conecte a nivel de los ojos del niño: vista a su hijo en un lugar alto o con más seguridad poniéndose de rodillas en el suelo. Mírele, hable y cante. Juegue a un juego de vestirse: “ponemos dentro el pie izquierdo, ponemos dentro el pie derecho y ahora lo agitamos todo”
2-. Juegue a las partes del cuerpo, un viejo truco para mantener las manos inquietas ocupadas: “¿Dónde está la nariz de papá?”. Manténgalo entretenido con teatro mientras lo viste.
3-. Algunas técnicas de distracción siguen funcionando: con niños de dos años tenga un juguete especial para la hora de vestirse.
4-.Los niños mayores, colóquelos cerca de una ventana, y déjeles disfrutar la vista mientras los viste.
5-.cante una canción con la secuencia adecuada para vestirse: “primero ponemos la ropa interior, interior, interior…”. Hable de lo que está haciendo “¿Dónde está tu body?, después ponemos los calcetines…”. Diga el nombre de la ropa y enséñele donde va.
6-.Si su hijo de tres años se resiste a vestirse, haga un capital de una ventaja evolutiva de este periodo: el amor del niño por la imaginación. Escoja un personaje que les guste a los dos. He aquí como una madre se vuelve animadora y motiva a su hijo de tres años para vestirse: “ me voy a convertir en meter pan, hablaré como meter pan y vamos a hablar de cómo meter pan necesita vestirse porque va a correr una aventura emocionante, y tiene que llevar puestos sus pantalones”
7-.Cuando un niño pequeño sabe que le van a vestir es para el una oportunidad perfecta para involucrarla a usted en una cacería. Si tiene tiempo para ello, adelante, permítalo, con muchos juegos y cosquillas una vez atrapado. Si no tiene tiempo o no está de humor, ofrézcale otro juego en su lugar: mírele a través del agujero del cuello y cuando el se acerque a mirar “cácele” con la prenda.. Lo mismo con las perneras del pantalón.

Sea su modelo de vestirse: vístale a la vez que usted, pieza por pieza. Intente un concurso de ver quien se viste antes. Rápidamente el novato se convertirá en rápido. Para los que están aprendiendo (entre tres y 4 años: “tu te pones la camisa y yo la abrocho”
Acepte malas combinaciones: un niño pequeño (entre dos y cinco) puede generar ideas fijas en su mente y protestar por las alternativas. Un niño pequeño no se caracteriza por su flexibilidad. Esto no es ser terco, es desarrollar la personalidad. Si quiere levar un jersey naranja y un pantalón rojo, déjele, aunque viole su sentido del gusto. O déle a escoges entre tres combinaciones. Esto es una pequeñez que no merece para nada una batalla. Una madre lo expresó así: si se viste solo puede ponerse lo que quiera. Por supuesto procurando que las ropas que tiene en su cajón sean adecuadas a la estación. Espere a los 10 años, y su hijo vestirá mas a la moda que usted.

De alternativas en la compra: a los 4 años, los niños se preocupan por lo que llevan puesto. Lévele de compras y déjele tener algún criterio en lo que compra: por ejemplo una de cada 3 prendas o así.

A veces los padres saben que es lo mejor. He aquí como una mamá sabia, consiguió vestir a su hijo respetándole y sin que su autoridad quedara menoscabada:

Nuestro hijo de tres años está descubriendo que tiene deseos y opiniones. Mi trabajo y mi deseo es validar su capacidad de tomar decisiones. Cuando nuestro hijo ejerce su propia voluntad y hace una elección que difiere de la nuestra, no lo contemplamos como un desafío do autoridad. Simplemente nuestro hijo quiere algo distinto de lo que queremos nosotros. Por ejemplo: mi marido estaba vistiendole. A. quería llevar su jersey nuevo gordo que le habían regalado por navidades. Hacía muchísimo calor y le llevábamos a un parque soleado. Mi marido le explicó que pasaría calor, pero A. insistió en su decisión.. Mi marido redijo: tengo una idea: llevaremos el jersey y así si hace frío tendrás que ponerte. A. pensó que llevar el jersey con el era una gran idea. Mi marido podía haberle ordenado que no se lo pusiera, pero de esta manera tomó en cuanta la decisión de A. y llegaron a un acuerdo.

Extraído de la web del Dr. Sears www.askdrsears.com y traducido por Solecilla